4 DÍAS HEROICOS en los que nos lo habéis dado TODO POR LA DIGNIDAD de nuestra profesión… ¡¡ GRACIAS !!

Se supone que un anestesiólogo, la persona que se pone a la cabecera del paciente cuando su vida está en riesgo en un quirófano, la que prioriza su bienestar, aquella que hará parar al mismísimo cirujano si las cosas no van bien… debería ser la que mejor entienda el peso de la RESPONSABILIDAD. Pero esta ministra dejó atrás a sus compañeros y olvidó su profesión el día que sentó en el sillón ministerial. Nos ha llevado a estar entre la espada y la pared, porque ningún médico querría jamás dejar de atender a sus pacientes. Pero era necesario frenar esta atrocidad, demostrar que estamos UNIDOS y que vamos a pelear, no sólo por nuestra calidad de vida, pésima mientras vivamos ahorcados por la jornada complementaria, sin poder conciliar, sin poder descansar… también por nuestra dignidad, degradada en clasificaciones insultantes, ignorados en las negociaciones y, sobre todo, por nuestros pacientes y por la calidad de la atención que les debemos prestar.

Estos días no hemos dejado de oír «¡¡Nuestro descanso, tu seguridad!!» o «¡¡Médico quemado, paciente maltratado!!», porque poco nos importa el dinero, siempre hemos antepuesto la naturaleza de la relación médico-paciente. Pocos como nosotros saben lo que pesa la RESPONSABILIDAD, pero nos ha sacado a la calle para pelear por lo que más amamos, nuestra profesión. La respuesta de la población hacia nosotros ha sido ejemplar. Hace años el mensaje sectario de personajes como al actual ministra llamándonos «funcionarios burgueses» o comparando nuestros sueldos con los de un ministro, hubiera llevado a la desafección… pero ese mensaje ya no cala, los pacientes son más inteligentes que todo eso y se dan cuenta que, o caminamos juntos, o el sistema se acabó. GRACIAS.

Las cifras de la huelga son demoledoras. En los hospitales, nos hemos mantenido los 4 días con un seguimiento por encima del 53% de media y, en algunos centros, por encima del 60% e incluso del 70%; pocas Comunidades Autónomas pueden presumir de estas cifras. El esfuerzo en Primaria ha sido admirable, en pleno aumento exponencial de la gripe, con centros ya mermados de efectivos, han mantenido un 40% de huelguistas y no han faltado a las concentraciones, os honra. GRACIAS.

A nadie le importan ya los mínimos abusivos ni la contraprogramación, descitando días antes a los pacientes, tampoco importa ya el arte de la administración para retorcer los números hasta que digan lo que quieren oír. HEMOS ARRASADO. El sistema tardará en recuperarse muchos meses. Nuestros delegados de primaria y especializada han estado al frente de todas las movilizaciones y al lado de todos los afiliados. GRACIAS.

No han faltado los residentes y los estudiantes, las siguientes generaciones. Nos ha llenado de orgullo saber de los residentes que, en su difícil situación, y declarados mínimos en algunos centros, tuvieron el valor de ponerse en huelga, cuándo para ellos la repercusión es mas gravosa. También los estudiantes se sumaron, porque TODOS queremos cambiar las condiciones. La defensa de la dignidad médica y facultativa tiene el futuro garantizado. GRACIAS.

Las cajas de resistencia han sido un ejemplo magnífico de solidaridad. El hartazgo del colectivo y los mínimos abusivos solo han servido para que los compañeros que no podían ejercer su derecho a la huelga apoyasen aún más a los huelguistas. Han seguido apoyando durante la huelga y seguiremos, porque los facultativos asturianos no vamos a dar un paso atrás ni para coger impulso. No nos doblarán por dinero.

Hemos conseguido que la Consejera sienta frío al cerciorarse de la realidad: Mónica García está dejando que la sanidad asturiana se hunda. Ni corta ni perezosa, se fue a Madrid, al Consejo Interterritorial, dónde entró en calor al comprobar que se sumaban otras comunidades autónomas por las que el gobierno siente predilección, léase Euskadi y Cataluña. Ahora solo hay dos caminos: que retiren el bodrio de Estatuto Propio, aunque esto ya es a todas luces insuficiente para el agravio que siente la profesión, o que se avengan negociar nuestras condiciones con nosotros. No volveremos a permitir que otros negocien por nosotros y menos que se perpetúe la explotación laboral y el chantaje vocacional. SE ACABÓ.

En resumen, 4 días y 4 macroconcentraciones con un éxito impactante a las que se sumaron, desde sus centros, todos los compañeros de servicios mínimos que salieron a las puertas a pelear por sus derechos laborales. Sabemos que no ha sido una semana fácil, y no podemos más que daros las GRACIAS. No sabemos que nos depararán los próximos días pero no vamos a olvidar fácilmente lo que hemos sentido en nuestros corazones al estar a vuestro lado gritando a viva voz.

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