En nuestro artículo del pasado 26 de Mayo, “La delgada línea entre lo laboral y lo docente para un residente” os trasladábamos el malestar establecido entre los residentes de Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC), que en una reunión de la Subcomisión de Docencia salieron muy descontentos tras un debate sobre la modificación de la aplicación del plan formativo para establecer como obligatoria una quinta guardia mensual en los Servicios de Urgencia Hospitalarios, durante su cuarto y último año de formación. Hasta ahora siempre había sido algo VOLUNTARIO y los residentes eran dueños de decidir si ampliaban su formación en la urgencia hospitalaria o bien en la atención continuada de Primaria.
El nudo de la cuestión radicaba en que los residentes de MFyC se regían hasta ahora por el Programa Oficial de la Especialidad (POE) del año 2005, con un 75% de sus guardias en las urgencias hospitalarias durante los tres primeros años de su formación, y durante el cuarto año, cuando pasan a depender exclusivamente del Centro de Salud, por la carga de guardia hospitalaria previa siempre se había mantenido como voluntaria la quinta guardia. Tras la creación de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias hace un año, el POE se ha modificado, de forma que desde la instauración del nuevo con la promoción 2025-2028, el reparto es más equitativo y el 50% de las mismas se llevarán a cabo en las urgencias hospitalarias y el otro 50% en servicios de atención continuada o de urgencia extrahospitalarios, de forma que el último año realiza una guardia mensual en urgencias hospitalarias. No parece lógico pretender imponer esta condición a los residentes que se están ya formando según el plan antiguo.
La Jefatura de la Unidad Docente Multiprofesional de Atención Familiar y Comunitaria del Principado de Asturias es la autoridad competente en materia de formación y su máximo órgano de decisión, la Comisión de Docencia se reunió el pasado Jueves 10 de Julio y, tras una ardua negociación en la que todos pudieron argumentar, ha decidido en votación mantener esta quinta guardia como hasta ahora, VOLUNTARIA, de modo que cada residente pueda decidir qué le aporta más a la hora de terminar de adquirir sus competencias. Creemos que el malestar previo surgió por el malentendido ya que el debate inicial se interpretó como una decisión firme. La adoptada finalmente en nuestra opinión es totalmente acertada y razonada y garantiza la continuidad de la alta calidad de la formación específica de nuestros residentes en los Centros de Salud.
Desde el SIMPA celebramos que las demandas argumentadas de nuestros MIR hayan sido escuchadas. Los residentes son el presente y el futuro de nuestra profesión y, en este caso concreto, de la Medicina Familiar y Comunitaria asturiana. Reiteramos nuestro compromiso con una formación centrada en sus necesidades reales y siempre van a contar con nuestro apoyo, para eso somos uno de los pocos sindicatos de médicos y facultativos donde tienen una sección propia.


