El lunes comenzamos la segunda semana de huelga indefinida. Tras días intensos es normal que aparezca el cansancio, pero también es evidente algo mucho más importante: la determinación de los médicos asturianos de defender su profesión y sus derechos sigue intacta, a pesar de la ceguera y la falta de voluntad negociadora de la ministra y de quienes la rodean.
En un primer momento el SIMPA había decidido cerrar las cajas de resistencia, ya que no se estaba produciendo el mismo fenómeno que en 2012, cuando las cajas se llenaron rápidamente e incluso quedó remanente. En esta ocasión hemos observado algo diferente: principalmente aportaban quienes estaban haciendo huelga. Y todos sabemos que el espíritu de una caja de resistencia es que sostenga la huelga todo el colectivo, especialmente aquellos compañeros que, por estar siempre en servicios mínimos o por la escasez de médicos en sus servicios, no pueden secundarla.
A pesar de ello, nos sentimos muy orgullosos de cómo la colaboración ha ido creciendo. Sirva de ejemplo el de los compañeros del SAMU, que estando al 100% de servicios mínimos han colaborado de forma importante con las cajas. Lo mismo ha ocurrido con servicios básicos de algunos centros, ahogados or los mínimos. También lo han hecho médicos que no realizan guardias por edad o especialidad, compañeros cercanos a la jubilación o profesionales que saben que quizá no llegarán a beneficiarse directamente de algunas de las reivindicaciones. Aun así, han entendido que lo que está en juego no es solo una mejora puntual, sino la dignidad de toda la profesión médica.
La implicación de todos es decisiva para aumentar la fuerza de esta huelga, porque lo que estamos viviendo es un ataque directo a nuestra profesión. Y ante los ataques, un colectivo fuerte responde con unidad y solidaridad. Desahogarse en un chat o en la cafetería puede aliviar momentáneamente, pero defender derechos exige compromiso y acción.
Afortunadamente, vemos que a medida que el conflicto se agudiza va quedando atrás el “yo no puedo hacer huelga”, el “a mí esto no me afecta” o el clásico “esto no va conmigo”. Siempre son una minoría, y cada cual sabrá qué papel quiere jugar en este momento importante para la profesión médica en Asturias. Creemos firmemente que cuando se ataca a todos, todos debemos responder como compañeros.
En las últimas semanas ese espíritu colectivo ha vuelto a demostrarse. Compañeros muy comprometidos con la huelga y que se han implicado en la gestión y organización de las cajas, solicitaron la reapertura de las cajas en el HUCA y en Cabueñes, y podemos decir con orgullo que el esfuerzo ha merecido la pena. Una vez más se demuestra que cuando el colectivo se moviliza, responde. En otros centros, no se ha producido el mismo ímpet para relanzarlas, pero queda mucha huelga.
Esto, incluso frente a unos servicios mínimos claramente abusivos, nos permitirá mantener la huelga indefinida.
Durante esta semana comenzaremos a devolver el dinero de las cajas de resistencia correspondientes a los días de huelga de diciembre y enero. Hasta el día 8 hemos estado recibiendo las nóminas de los compañeros y, teniendo en cuenta el elevado número de huelguistas y que la recaudación no ha alcanzado los niveles de 2012, el cálculo de las devoluciones ha requerido tiempo. Recordad que entonces teníamos las cajas abiertas con carácter general en todos los hospitales y en Atención Primaria, y aunque el cálculo es sencillo en centros pequeños y en alguno ya se ha podido comenzar, es los más grandes es complicado. Cuando las cajas están llenas la devolución es sencilla: se repone el 100% de lo perdido. Pero cuando no es así (como ocurre ahora) hay que calcular, en función de lo recaudado, el número de huelguistas y los días de paro realizados, qué porcentaje puede devolverse, lo que exige un trabajo más detallado.
En el HUCA, gracias al importante remanente de 2012, se podrá devolver el 100% de lo perdido. En el HUSA, con un remanente moderado de 2012, permitirá también devoluciones casi completas, En Cabueñes, donde no había remanente, pero sí una enorme solidaridad entre compañeros, podremos reponer aproximadamente el 75% de las pérdidas, a pesar del elevado número de huelguistas. Gracias por la paciencia y por la confianza: no hemos dejado de trabajar ni un solo momento para hacer posible estas devoluciones.
Por otra parte, el SIMPA ha denunciado formalmente la actividad que se está imponiendo en los servicios mínimos. Obligar a realizar actividad ordinaria bajo la etiqueta de mínimos supone un ataque directo al derecho fundamental de huelga. Los mínimos deben atender únicamente actividad urgente o no demorable, y vamos a defender ese principio con firmeza. El Tribunal Superior de Justicia aún no ha respondido al requerimiento de medidas cautelares para frenar los mínimos, y salvo que lo haga en medio de esta semana de huelga, las tendremos para las siguientes.
Una actitud poco colaboradora que nos han hecho notar muchos compañeros es la realización de peonadas durante la semana de huelga por parte de algunos facultativos. Mientras unos asumen pérdidas económicas y desgaste personal para defender a todo el colectivo, estas prácticas son difícilmente justificables desde el punto de vista de la solidaridad profesional.
Queremos terminar con un agradecimiento enorme a todos los compañeros que habéis colaborado con las cajas, a quienes estáis secundando la huelga asumiendo personalmente la pérdida económica, y muy especialmente a ese importante grupo de médicos que habéis renunciado voluntariamente a la devolución del dinero para favorecer a quienes han perdido más.
Ese es el espíritu que hace fuerte a un colectivo.
La huelga sigue. La dignidad de la profesión médica también.
Mucho ánimo para la próxima semana.
El SIMPA seguirá, como siempre, al lado de los médicos y facultativos de Asturias, defendiendo con firmeza lo que es justo.


