La figura del médico es la flecha que señala la dirección del acto clínico, NO PERDAMOS EL NORTE.
«EL DURMIENTE HA DESPERTADO”, es un aforismo ya mítico de nuestra nuestra compañera Ángela Hernández, Secretaria General de AMYTS, pero en la confusión que genera ver dónde estamos como profesionales y confrontar en qué nos hemos convertido con el paso de los años, surgen quienes quieren aprovechar estos primeros momentos de despertar para instaurar intereses diversos y semillas de una ideología u otra. Ya en el primer borrador de la vergüenza, el ministerio proponía algo en esta misma línea, poner grilletes a los residentes que finalizaban su formación para que solo pudieran ejercer su profesión en la sanidad pública en los siguientes 5 años. Fueron los representantes de este sindicato quienes fueron a visitar a la propia Ministra, Mónica García, y le quitaron esa idea de la cabeza, con el argumento no simplón de que se trataba de una acción inconstitucional. En la aldea gala aún sufrimos una suerte de diversas asociaciones, plataformas y grupos de opinión que dicen abogar por la Salud Pública y en realidad solo pretenden que sigamos igual, confinados en galeras y sosteniendo el sistema público sobre los hombros de los modernos galeotes.
La libertad y la dignidad son los bienes más preciados para un médico, que debe mantener su integridad ante el devenir de los azares de cada caso al que se enfrenta en su actividad asistencial. Tras el 3 de Octubre vamos a reafirmarnos en quiénes somos recordando LAS LIBERTADES por las que estamos dispuestos a llegar hasta el final:
1. La Libertad de Asociación: el Sindicato Médico de Asturias es un sindicato INDEPENDIENTE de cualquier afiliación política, no recibe subvenciones, se sostiene por y junto a sus afiliados; defiende única y exclusivamente los intereses de los profesionales médicos y facultativos del Principado de Asturias. Dentro del SIMPA hay opiniones muy diversas, y consideramos que todas las discrepancias internas son enriquecedoras.
2. Defendemos un ESTATUTO PROPIO que blinde nuestras libertades. Fue el leitmotiv de la movilización estatal del 3-O, y lo es por algo… No se trata de “diferenciarse” del resto de categorías sanitarias, sino que partimos de la base de que nuestras condiciones laborales distan mucho, muchísimo, de ser IGUALES:
- Jornadas laborales semanales de 48h (y no 35) en cómputo semestral
- Guardias de 17 o 24 horas, normalmente a destajo, hace muchos años que dejamos de estar en expectativa de trabajo como hacen otras profesiones.
- Jornada complementaria retribuida POR DEBAJO del precio de la ordinaria y qué, además, NO COMPUTA NI UN MINUTO PARA LA JUBILACIÓN.
- Y todo esto… “sujeto a las necesidades del servicio” que ya se anteponen a cualquier precepto de salud laboral o de conciliación familiar.
Por todo esto y mucho más, necesitamos nuestra propia norma y NEGOCIARLA NOSOTROS, los mismos a los que se nos exige una Formación Sanitaria Especializada, cobrando durante ella apenas por encima del Salario Mínimo Interprofesional, para acceder a cualquier puesto asistencial en el Sistema Público de Salud.
Para muestra un botón, y es que actualmente, la decisión sobre el Estatuto Marco es de todos menos de los médicos; a pesar de que en nosotros recae la RESPONSABILIDAD de todo el proceso asistencial. Por eso PROPIO significa NUESTRO. La equidad (“dar a cada uno lo que necesita”) no es lo mismo que la “igualdad” (“dar a todos lo mismo”); aunque no lo parezca, lo verdaderamente JUSTO es lo EQUITATIVO. De ahí que NUNCA vamos a aceptar como justa la clasificación profesional que propone el ministerio. No se trata de retribuciones, se trata de defender nuestra DIGNIDAD.
El que quiera retorcer nuestras palabras y entender que estamos enfrentándonos a nuestros compañeros enfermeros, ESTÁ MUY EQUIVOCADO. Trabajamos a diario codo con codo y respetamos su labor, como no puede ser de otra manera, por eso hemos sido de los primeros en denunciar que, aparte de nuestros agravios, nuestras enfermeras veteranas, las que no tienen el EIR, bajan un peldaño en la clasificación respecto a las que sí son especialistas con la nueva clasificación del ministerio. No se tiene en cuenta la valía de sus años de experiencia y las degradan a un nivel inferior al que ocupan actualmente. Al que sólo le preocupe el dinero que empiece a calcular cuánto se van a ahorrar. A lo mejor es que nosotros sí defendemos una CLASIFICACIÓN JUSTA PARA TODOS.
3. Libertad de EJERCICIO PROFESIONAL: la EXCLUSIVIDAD. Lo repetiremos hasta la saciedad “A IGUAL TRABAJO, IGUAL SALARIO”. En Asturias aún no ha desembarcado la privada empresarial, se trata más bien de una privada pequeña o a título propio, que complementa y no destruye el sistema público; pero pasan los años y seguimos escuchando las mismas mentiras: “son muy pocos los que compatibilizan”. De 2023 a 2024 apenas 15-20 médicos escogieron renunciar a la exclusividad… pero más de 100 se pasaron a la privada pura y dura. Ahí están los que faltan. Por no hablar de los que trabajan en la pública en las comunidades autónomas limítrofes y vienen a trabajar en la privada dos o tres días a la semana a nuestra tierrina, de este modo no pierden 1000 euros al mes. Esto no es una empresa de producción sino de conocimiento, los que más experiencia asistencial acumulan son los facultativos que aportan un valor añadido. HACEN FALTA TODAS LAS MANOS DE FACULTATIVOS EN LA SANIDAD PÚBLICA, LAS DE QUIENES DESEEN COMPATIBILIZAR, TAMBIÉN.
Algunos, en una suerte de ensoñación, afirman que no se puede pelear por la flexibilidad de jornada, la conciliación y, al mismo tiempo, acabar con la lacra de una brecha salarial por exclusividad, que duplica a la segunda más elevada de España. Y es que, volviendo a la esencia de este artículo, nosotros SIEMPRE DEFENDEREMOS LA LIBERTAD de los médicos y facultativos asturianos.
Se acabó el CHANTAJE VOCACIONAL, en TODAS SUS FORMAS.
¡¡¡QUEREMOS SER LIBRES!!!


