¿PERO QUE “M” ES ESTO DE CAMBIARLE EL NOMBRE AL SAMU? 

La letra M es mucho más que la decimotercera letra de nuestro abecedario; es un símbolo cargado de historia que ha fluido a través de los siglos como el elemento que originalmente representaba: el agua. Su forma actual deriva del fenicio «mem» y del jeroglífico egipcio que simbolizaba las ondas del agua; cada vez que la escribimos, estamos reproduciendo un antiguo ideograma del movimiento vital de los mares y ríos. Frecuentemente, es el primer fonema que un niño articula con intención, dando vida a la palabra más universal: «mamá». Es con la que aprendemos a leer…la M CON LA A… MA. Es una letra fácil de distinguir incluso sin oírla o verla escrita… simplemente con unir nuestros labios.

La letra M es crucial por su universalidad, simbolismo místico (agua, materia, madre), usos científicos (metro, molaridad), reglas ortográficas clave (antes de «p» y «b»), formando parte de palabras esenciales y teniendo interpretaciones grafológicas (cómo la trazamos cada uno) o culturales (como la línea «M» en la palma de la mano en la quiromancia).

Es una letra de gran importancia estructural en el idioma y la cultura humana. 

«El SAMU Y LA IMPORTANCIA DE LA M«… cual si fuese el titulo de una saga de films basados en novelas fantásticas… este título refleja la gran importancia que el significado de “su M” tiene en el SAMU: SERVICIO DE ATENCIÓN MÉDICA URGENTE.

En el organigrama oficial actual del SESPA, el nombre que consta es el de UNIDAD DE COORDINACIÓN DEL PROGRAMA MARCO DE URGENCIAS Y EMERGENCIAS. Nombre larguísimo y con el que nadie, ni trabajadores ni ciudadanos, se sienten identificados. Es una buena idea oficializar el término popularmente conocido y registrado desde su origen hace 25 años: SAMU, repetimos «SERVICIO DE ATENCIÓN MÉDICA URGENTE». No es un capricho, se denomina así en la mayoría de ámbitos autonómicos e incluso internacionales. Pero no es tan buena idea que en el transcurso de esa simplificación, modifiquemos su esencia, transformemos su M de MÉDICA en M de MÓVIL, porque estaríamos faltando a la esencia de la propia letra. Y nada menos que eso es lo que nos hemos encontrado en el nuevo organigrama del Servicio de Salud ofrecido a la prensa tras el último Consejo de Gobierno del Principado.

Y es que lo característico de este servicio sanitario de cara al ciudadano, paciente, usuario… es que es un servicio MÉDICO. No solo sanitario. MÉDICO con M… Porque permite que se puedan iniciar tratamientos antes de llegar a un centro sanitario, porque permite acercarnos a diagnósticos sin ninguna prueba extraordinaria y prealertar a los compañeros, como ocurre en los grandes accidentes (ya sean de tráfico, mineros, en un incendio…), porque permite establecer códigos como el infarto o el ictus que salvan vidas y minimizan secuelas.

Reivindicar la importancia de la letra M es reconocer el valor de lo que nos sostiene y es demostrar que la administración tiene memoria histórica porque, con lo que el SAMU se identifica en su recorrido de 25 años, es con SER el SERVICIO DE ATENCIÓN MÉDICA DE URGENCIAS de Asturias. Lo de la movilidad es a mayores y se da por supuesto. 

No sabemos si el significado de la publicado como “información” del nuevo organigrama del SESPA de cara al nuevo Mapa Sanitario de Asturias, ha sido un error de transcripción o tiene motivaciones más profundas. Queremos pensar que se trata de lo primero. Por si acaso, ya estamos preparando la segunda parte de la saga. Esperemos que no tengamos que titularlo ¿Pero que “M” teníais en la cabeza cuando se os ocurrió esto?

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