En nuestro sistema sanitario y, en concreto, en el Servicio de Salud del Principado de Asturias, se producen muchas situaciones paradójicas, extrañas y profundamente injustas que se perpetúan en el tiempo, generando agravios retributivos y de organización difíciles de asumir para los implicados, con la consecuente desafección del sistema y un sentimiento de abandono difícilmente asumible por los profesionales.
Se publica hoy en BOPA la Resolución de 27 de junio de 2025, de la Dirección Gerencia del Servicio de Salud del Principado de Asturias, por la que se establece la vinculación orgánica y funcional del personal de Medicina y Enfermería de los Equipos de Cuidados Paliativos y ESAD del Servicio de Salud del Principado de Asturias. Esto pone sutura a una herida que lleva abierta un cuarto de siglo.
En el año 2000, antes de la transferencia de las competencias a las comunidades autónomas, se crearon los ESAD (Equipos de Soporte de Atención a Domicilio), dependientes de las antiguas Gerencias de Atención Primaria y constituidos por médicos de familia y enfermeros, como apoyo a todos los EAP (Equipos de Atención Primaria) del Área. En Asturias, iniciaron su andadura en el Área V, para dar cobertura a los EAP de Gijón, Carreño y Villaviciosa.
Estos equipos complementan la atención al final de la vida de nuestros pacientes, cuando los médicos de los equipos de atención primaria necesitasen soporte o apoyo domiciliario a lo largo y ancho de todo el Área V, desde San Martín del Vallés, en Villaviciosa, hasta Candás, pasando por Cenero o Tremañes.
Las retribuciones a los médicos de atención primaria incluyen un complemento retributivo de productividad fija que, teóricamente, compensa los desplazamientos que estos profesionales deben realizar en el transcurso de su jornada laboral, y que es distinto en función de la dispersión de la zona básica de salud atendida, así como del cupo de pacientes. Por tanto, se cobra más en función de esa dispersión, creciente desde G1 hasta G4, y según el número de pacientes por cupo.
En el año 2000, alguien decide que ese complemento para los médicos de familia que ejercen sus funciones en el ESAD sea el que correspondería a un G1 con 1500 pacientes por cupo, resultando una cantidad QUE SE PERPETÚA EN EL TIEMPO de forma indefinida, como si el ESAD solo trabajase en el ámbito de un EAP puramente urbano (G1).
Esta injusticia se mantuvo intacta a pesar de que, posteriormente, se constituyeron los Equipos de Apoyo en Cuidados Paliativos en todas las Áreas Sanitarias, manteniendo ese complemento como si trabajasen sólo en el reducido ámbito urbano y no EN EL ÁREA SANITARIA, en TODA SU DISPERSIÓN.
La frustración y el hartazgo de los profesionales que sufren tal discriminación va a más cuando el SESPA crea la figura de «Médico de Área» a la que le atribuye un complemento correspondiente a un G4 con la media de pacientes por cupo calculada a nivel de todo el Principado de Asturias, cuya cuantía es EL DOBLE que el complemento para el ESAD/EACP.
La resolución publicada hoy permite que los médicos de ESAD/EAPC, no solo que cobren el complemento de productividad como los médicos de área que verdaderamente son, sino que también podrán percibir el complemento de productividad variable por acúmulos: la cantidad que corresponde al equipo cuando suplen las ausencias de sus compañeros en permisos reglamentarios y otras situaciones sobrevenidas, que hasta el día de hoy tampoco percibían aún siendo médicos y enfermeros de atención primaria.
Bienvenida sea la nueva resolución que trata de paliar el agravio que han sufrido por muchos años nuestros compañeros de ESAD/EAPC y hace JUSTICIA a lo que han luchado y peleado, personal y colectivamente, con el apoyo del SIMPA en sus reivindicaciones.


