Resulta que hemos abierto la caja de Pandora, en nuestro anterior artículo “Los médicos LIBRES y UNIDOS jamás serán vencidos” expusimos algo que para nosotros era más que evidente: la nueva clasificación del ministerio va en detrimento de nuestras enfermeras veteranas, las que no tienen el EIR, que bajan un peldaño en la clasificación respecto al que ocupan actualmente. No se tiene en cuenta la valía de sus años de experiencia y las degradan a un nivel inferior al de las enfermeras especialistas. Evidentemente, no estamos hablando de un ahorro menor para la administración. Y es que nosotros SÍ defendemos una CLASIFICACIÓN JUSTA PARA TODOS.
Vamos a repasar, cuándo se filtra el primer borrador, en Febrero de 2025, el SIMPA acudió al Ministerio de Sanidad para hablar con la propia Mónica García que, por aquel entonces, esgrimía el argumento de que, igualar a los actuales A1 y A2 en un solo grupo A1, no era sino para permitir que las enfermeras “pudieran acceder a puestos de gestión”. Como si no llevaran años (desde 1986 por lo menos) ocupándose de las gestiones de sus divisiones asistenciales. Fue rotunda en afirmar que no se trataba de un problema económico, “a ningún grupo le van a subir las retribuciones”. Pues menuda gracia, a unos no les reconoces el A+ y a otros le dejas cobrando el A2. Ni una cosa ni otra tenían sentido. Le propusimos profesionalizar la gestión sanitaria, algo que resolvería el problema selectivamente.
En el último borrador publicado, para superar la discusión sobre el A1 o A2, se elimina esta equiparación y se plantea un nuevo modelo. En resumen, hay tres peldaños para las profesiones tituladas sanitarias, nos limitaremos aquí a médicos y enfermeras:
- Grado 8: los Médicos Especialistas que han superado la formación MIR y todos aquellos que tengan un doctorado, independientemente de su grado de origen y su vinculación o no a la docencia e investigación
- Grado 7: aquellos Licenciados en Medicina sin título de especialista (y otros “Licenciados” como veterinarios u odontólogos) junto a los Enfermeros Especialistas que han superado la formación EIR.
- Grado 6: los enfermeros NO especialistas
Que nadie se equivoque, lo que subyace es la necesidad de continuar mercadeando con nosotros. Lo@ compañer@s que ya se han dejado sus buenos cuartos en créditos de la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería (FUDEN) deberán ahora sacarse el doctorado para subir un nivel más… las universidades privadas “online” ya se frotan las manos.
Si bien el doctorado cobra relevancia en la carrera académica o para la investigación, NO ES un título HABILITANTE para la equiparación profesional. PARA NINGUNA EQUIPARACIÓN. Pero, superando las obviedades, ya que ningún título de doctorado habilitaría a ningún médico o enfermero como Veterinario o Fisioterapeuta; que 6 años de formación, 360 créditos universitarios y una especialidad MIR de 4 o 5 años no son lo mismo que un grado más corto de 240 créditos, con o sin una especialidad de 2 años… lo que verdaderamente nos preocupa es que pasamos de una clasificación, basada en la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias, dónde se dividían los grupos atendiendo a los que ostentaban la RESPONSABILIDAD SOBRE EL PROCESO ASISTENCIAL: Médicos, Veterinarios, Odontólogos y Farmacéuticos y especialistas con residencias largas y habilitantes (FIR, PIR, QIR, BIR, RFIR), y quiénes la RESPONSABILIDAD DE LOS CUIDADOS (Enfermería con/sin EIR, Fisioterapia, Logopedia); a un totum revolutum en el que precisamente aquellos profesionales con mayor maestría, nuestras enfermeras veteranas que con su experiencia, de seguro superan los escasos dos años de formación EIR, van a terminar relegadas a un grado inferior.
Es obsceno que pretendan que una enfermera veterana tenga menos valor dentro de sus responsabilidades ya que el Sistema Sanitario es una empresa de conocimiento y este se atesora con la experiencia. Y todo esto lo afirmamos nosotros, el Sindicato MÉDICO, desde nuestra aldea gala. ¿Es esta una CLASIFICACIÓN JUSTA? ¿Estamos enfrentados con Enfermería? En absoluto, trabajamos codo con codo, por eso HOY salimos a explicar lo que muchos no quieren decir, hoy defendemos a nuestr@s compañer@s. Porque nosotros queremos un ESTATUTO PROPIO para todos los Médicos y Facultativos, pero si el día de mañana Enfermería también quiere ser la dueña de sus condiciones laborales y de las negociaciones que determinen su futuro, nosotros seremos los primeros en apoyarles.
Que NADIE nos tache de incoherentes, en el tema de la prescripción enfermera seguimos manteniendo la misma opinión, precisamente porque la base es también un problema de RESPONSABILIDAD. Lo que ocurre es que, al igual que al mercado de la educación superior, a la industria farmacéutica le interesa abrir un nuevo nicho de mercado y no adecuar la prescripción a las competencias actuales, ya que nuestr@s compañer@s enfermer@s están perfectamente capacitad@s para prescribir muchos los productos farmacéuticos necesarios para cuidados (bolsas y parches para ostomizados, principios activos de uso tópico para los cuidados de úlceras y un infinito etcétera) o incluso la renovación de un tratamiento crónico en pacientes no polimedicados, como puede ser en el control y seguimiento de la hipertensión o la diabetes que de forma tan exquisita llevan a cabo en sus consultas… pero con todo esto no se gana dinero a mayores ¿verdad?.
El negocio está en ocupar subceptriciamante las competencias de otro para sacar tajada, eso si, sin que la responsabilidad aumente por ello. El palabro mágico es “atención multidisciplinar”. Todos hacen lo mismo, todos opinan, pero sólo uno pagará los platos rotos. Tampoco es de nuestra incumbencia preocuparnos de si las élites enfermeras que han diseñado este modelo abrirán nuevas puertas giratorias en las universidades o en la industria farmaceútica, pero no será de extrañar viendo el poco respeto con que tratan a sus compañer@s, los que lo han dado todo por los pacientes a pie de cama y jamás han tenido que discutir ninguna competencia con ningún médico.
ROMANCE DE LA MULTIDISCIPLINARIDAD ASISTENCIAL
Junto al lecho del doliente
cuarenta dan opinión,
veinte son de enfermería,
cinco de la dirección,
hay catorce celadores,
José el de cafetería,
con doce administrativos
y un pariente de Alcorcón.
Cuando llegan al acuerdo
le presentan al doctor
el diagnóstico del caso
y su mejor solución.
“Como tardaba usted tanto
en ver los otros sesenta,
éste que palmó entretanto
se lo apunten en la cuenta,
para que vaya explicando”.
Se van dejándole a solas,
y así se acaba el cantar,
que ellos no saben ni pagan
lo que haya salido mal.



