No hay brotes epidémicos ni se han dado circunstancias sobrevenidas en materia sanitaria, pero el Hospital de Cabueñes está saturado. Lleno. El motivo es que dos plantas permanecen cerradas y el flujo de pacientes ha obligado a instalar camas supletorias en más de una veintena de habitaciones. Así, algunos se han visto obligados a compartir la misma estancia entre tres personas.
El cierre de plantas durante el verano lleva al Hospital de Cabueñes a la saturación
Aumentan las listas de espera de pruebas y operaciones y mengua la de consultas
Una joven huida de un centro de menores agrede a una médica y a una enfermera

