LA HUELGA NO ES EL FIN. NI SERÁ EL FINAL

Parece que la huelga interruptus del pasado día 23, organizada por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA), ha despertado al fin el interés por sus causas, espoleado en parte porque las explicaciones del aplazamiento han tenido más repercusión mediática que la propia convocatoria. Vamos a resumir lo que ya hemos explicado en al web y en las distintas asambleas celebradas en estos últimos meses.

¿Cuál es la raíz del problema? Una filtración de un anteproyecto de Ley de modificación del actual Estatuto Marco en Enero de 2025. Básicamente, establecía que el nivel A1 englobaría también a los actuales A2, al clasificar a todos los profesionales según criterios del Espacio Europeo de Educación Superior, también establecía la exclusividad durante 5 años para los recién egresados al finalizar el periodo de residencia y apenas modificaba nada de lo relativo a jornada u otros aspectos.  La reacción generalizada fue furibunda: toda la profesión se manifestó en contra. Y cuando decimos TODA, fue TODA. Nosotros dejamos clara nuestra opinión, emitimos nuestro comunicado junto con el Colegio de Médicos, nos reunimos con el Ministerio y se lo clarificamos a la Ministra de Sanidad, con la Delegación del Gobierno, con el SESPA, la Consejería y con representantes políticos autonómicos. Todo ello nos permitió tener una idea más clara del problema, en particular que la intención básica era la reclasificación, otras cosas iban a caer por su propio peso. Nadie apoyaba públicamente un texto que trajera las consecuencias que preveía, pero tampoco se podía hacer mucho contra algo tan incipiente y menos a nivel autonómico.

¿Porqué La CEMS y SMA convocaron huelga casi inmediatamente? Como participante minoritario en la Mesa de negociación competente para este tema (el “ámbito”), CESM no vió otra solución para poder negociar que convocar una huelga para poder formar así un comité de huelga y obtener interlocución directa con el ministerio. La línea conductora era la oposición a la modificación. Nos han preguntado mucho por qué no puede buscar otras vías de interlocución con el Ministerio, pero hay factores que exceden a nuestra comprensión.

¿Y otras vías de acceso a la Administración Estatal? El SIMPA desde el principio mantuvo relación no solo con la CEMS, a la que ya pertenecemos, sino también con el resto de sindicatos autonómicos y asociaciones médicas transversales de todo el país (AME, MUD), ya que todos, al no estar en el “ámbito”, no estaban atados por las cadenas de la negociación formal. Finalmente nos sumamos al proyecto APEMYF, que tiene el planteamiento de exigir -y redactar- un nuevo Estatuto exclusivo para la profesión médica y facultativa. CEMS no quiso sumarse, aunque el planteamiento es similar, y algunos incluso lo vieron como cierta “oposición”, cuando simplemente se pide lo mismo, aunque quizá APEMYF haya subido la apuesta. Si por todo ello hay quién nos considera alternativos, rebeldes o “díscolos”… es que siempre hemos sido más proactivos.

¿Cómo se informó de todo esto? En el mes de Marzo se convocaron asambleas en todos los centros sanitarios. El interés por el tema de convocatoria fue moderado, y los que asistieron manifestaron claramente dos cosas. 1) Oponerse al anteproyecto, teniendo en cuenta que el cambio clave era la clasificación, no era motivo suficiente para una huelga y 2) Era importante explorar opciones que permitieran aprovechar la reforma para mejorar las condiciones laborales de los profesionales asturianos

¿Se apoyaron otras medidas de presión? Si, se acordó acudir a la concentración del 13 de Febrero y después a la gran manifestación conjunta (estuvieron todos, tanto de CESM como SMA y APEMYF) el 5 de Abril en Madrid. La verdad, no podemos decir que la afluencia demostrara mejor interés que las asambleas.

¿Porqué no se fue más proactivo en la huelga? Porque así se valoró tras pulsar la opinión en las asambleas, ver la afluencia a las medidas de presión y tras discutirlo en las diferentes secciones y en el Comité Ejecutivo del SIMPA; la conclusión fue: cautela, una huelga es último recurso, y si la hacemos, tendrá que ser no solo contra el Estatuto, sino también por nuestras propias reivindicaciones. .

¿Cómo van las negociaciones CEMS? El análisis que han hecho de la documentación aportada, que todos suponíamos, iba a ser muy novedosa, para algo fue la que motivó el aplazamiento de la huelga, les ha desilusionado profundamente y mantienen nueva fecha para el 13 de Junio. Naturalmente, tanto el Comité de Huelga como el Ministerio están obligados a la confidencialidad, pero la prensa ya se ha hecho eco de las valoraciones indirectas. Hay nuevas reuniones del Comité con el Ministerio programadas para el 1 y el 9 de Junio, a día de hoy desconocemos que rumbo tomarán las negociaciones.

¿Y como va el proyecto APEMYF?. Pues estamos ultimando el redactado de los temas que restan del Estatuto Marco propuesto, los que ya están cerrados están disponibles para su consulta en abierto en nuestra página web. Establecido contacto con el Ministerio de Sanidad, estamos reuniéndonos con los que serían los próximos receptores del texto legal: los grupos parlamentarios del Congreso, que lo tienen que votar. Ya hay varios que se han sentado a escucharnos. Simultáneamente buscamos la interlocución con otro de los actores que tendrá decisión en la aprobación o no de la Ley: el Consejo Interterritorial. De estos, y no solo del “ámbito” inicial es de quién finalmente dependerá su aprobación. Muchos actores políticos, y de todo signo, pero es nuestro trabajo.

¿Entonces vamos a la huelga del 13J? Solo podemos decir lo mismo que para la previa. Es nacional, cada cual es libre de decidir, pero si ya no lo vimos claro el 23M, como para hacer apuestas. Y una huelga de un día sigue sin ser una estrategia convincente.

¿Y entonces  que vamos a hacer? Pues dependerá de dos factores: primero, de sí sigue adelante la Ley y, segundo, de lo cerca o lejos que quede del proyecto que representa nuestras aspiraciones. Naturalmente, a las reivindicaciones sobre el Estatuto Marco que queden pendientes habrá que sumar las nuestras… Y fundamentalmente, del interés demostrado. Para ello volveremos a contactar con los afiliados. Si es necesario, habrá que presionar (no todo es huelga, hay mucho que hacer… y a veces más efectivo) y en todo caso, la huelga propia, con nuestras líneas directrices, es el último recurso.

Somos conscientes de que en estos tiempos a muchos no les son cómodos los formatos físicos: asambleas, concentraciones, etc, pero en estos temas complejos (y “confidenciales”) a veces es la única forma de tratarlos con la cercanía que necesitan y de visibilizar las presiones. Naturalmente, cualquiera que quiera discutir estos temas con nosotros nos tiene a su disposición. Aún queda trecho. Seguimos.

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