José Luis Sánchez Barbero era salmantino, con un carácter de castellano sobrio, de pocas palabras, muchos hechos, y con un perfil conciliador. Anestesista del Hospital Vital Álvarez-Buylla de Mieres fue reclutado por el fundador del SIMPA Dr. Almoyna, para realizar labores de representación sindical de sus compañeros.
Como a todo médico, le costó aparcar su labor asistencial, pero pronto comprendió la importante función que iba a realizar para mejorar la vida profesional de los médicos de Asturias.
Fue Secretario General del Sindicato Médico Profesional de Asturias (SIMPA) desde finales de los años 90 hasta el año 2010. Lideró dicha Organización Sindical en tres conflictos complejos que terminaron con la consecución de importantes reivindicaciones que mejoraron las condiciones profesionales de los médicos a los que representaba.
El primero se produjo en el año 2002, con ocasión del traspaso de las competencias del INSALUD al SESPA, en la que los facultativos que prestaban servicios en Asturias partían de una situación de clara desventaja respecto a cuestiones retributivas con relación a los que trabajaban desarrollando idénticas funciones en otras Comunidades Autónomas.
El segundo conflicto fue el relativo al incremento de precio de la guardia, que había ido quedando fosilizado e implicaba la realización de trabajo nocturno y de fin de semana a un precio irrisorio, y no acorde a la responsabilidad desarrollada.
Y el último fue el de la implantación del sistema de carrera profesional para el personal estatutario del SESPA, que era una exigencia legal desde el Estatuto Marco del año 2003, no obstante lo cual la Administración fue absolutamente renuente y cicatera para que se convirtiera en algo efectivo, lo que él entre otros consiguió.
Hoy al despertarnos con esa noticia, recordamos tanto sus importantes logros, como su bondad. Era de esas personas que solo con mirarla, se apreciaba la ausencia absoluta de doblez. En Asturias decimos que era un paisano.
Todo nuestro cariño para su mujer Teresa y sus hijos. Descanse en paz
Tus compañeros del SIMPA


