Mientras la ministra Mónica García continúa con su intensa agenda político-mediática, la Sanidad Pública española sigue deteriorándose y el conflicto médico permanece sin respuesta
INCOMPETENCIA (RAE): falta de capacidad, aptitud o autoridad para resolver un asunto.
SOBERBIA (RAE): orgullo, arrogancia o exceso de valoración propia que puede derivar en el desprecio hacia los demás.
NEGOCIAR (RAE): tratar asuntos públicos o privados procurando alcanzar el mejor acuerdo posible.
La situación actual de la Sanidad Pública en España atraviesa uno de sus momentos más delicados. Mientras tanto, el Ministerio de Sanidad permanece instalado en la inacción ante un conflicto laboral sin precedentes: una huelga médica nacional indefinida que se mantiene desde hace meses y a la que se han sumado los sindicatos profesionales de todo el país.
La ministra de Sanidad, Mónica García, mantiene una elevada presencia mediática opinando sobre múltiples asuntos de actualidad nacional e internacional. Sin embargo, llama poderosamente la atención la escasa implicación mostrada ante el principal conflicto que afecta directamente a su Ministerio: las condiciones laborales de médicos y facultativos y el progresivo deterioro de nuestro sistema sanitario.
Desde el inicio de este conflicto hemos denunciado la falta de voluntad negociadora con el comité de huelga. Ya advertimos en artículos anteriores que la intransigencia mostrada podía responder más a intereses políticos personales que a una verdadera intención de resolver el problema. Los acontecimientos posteriores parecen confirmar esta percepción.
Mientras tanto, las consecuencias las están sufriendo las comunidades autónomas, los pacientes y, especialmente, los profesionales sanitarios, que continúan sosteniendo un sistema cada vez más tensionado.
La realidad es preocupante: las negociaciones avanzan con enormes dificultades y todo apunta a que el conflicto podría prolongarse tras el verano, con un escenario de continuidad de la huelga a partir de octubre si no se produce un cambio de actitud por parte del Ministerio.
Nuestras reivindicaciones son legítimas y necesarias
Los médicos y facultativos reclamamos mejoras básicas y razonables para poder ejercer nuestra profesión con dignidad:
- Cómputo de todas las horas trabajadas a efectos de jubilación.
- Limitación efectiva de la jornada laboral.
- Mejora del régimen de descansos obligatorios.
- Retribución digna de las horas de guardia, evitando que se paguen por debajo de la jornada ordinaria.
- Recuperación de la paga extra íntegra.
- Mesas de negociación propias para los médicos y facultativos.
- Desarrollo de un Estatuto Profesional propio.
- Otras medidas esenciales para dignificar la profesión médica.
Ante esta situación, si el Ministerio realmente quiere poner fin al conflicto, solo existen dos caminos: sentarse a negociar seriamente con los representantes de los médicos o asumir responsabilidades políticas y dimitir.
Desde el SIMPA queremos agradecer profundamente a todos los compañeros y compañeras el enorme esfuerzo y compromiso demostrado durante estas jornadas de huelga nacional.
Avances en el acuerdo autonómico del SIMPA firmado el 15 de enero
Queremos también informaros de que las negociaciones y el seguimiento de los acuerdos firmados en enero entre el SESPA y el SIMPA avanzan razonablemente bien. Según el compromiso trasladado por el SESPA, los acuerdos podrían formalizarse durante el mes de junio, con más retraso del deseado —como suele ser habitual—, pero avanzando en una dirección positiva.
Estas medidas supondrán una mejora parcial, pero importante, de la vida laboral y familiar de muchos médicos asturianos:
- Flexibilidad laboral.
- Prorrateo de guardias por maternidad y paternidad.
- Mejora retributiva de módulos presenciales de tarde no quirúrgicos.
- Descanso tras guardia localizada cuando exista actividad presencial después de las 00:00 h.
- Control y seguimiento de la movilidad forzosa.
- Nuevo modelo de carrera profesional.
- Autocobertura de guardias hospitalarias (a partir de 54 horas de guardia presencial).
- Complemento de residencia.
- Retribuciones para tutores.
- Solicitud de coeficiente reductor para la jubilación.
- Reducción de la brecha derivada de la exclusividad.
- Disminución de agendas en Atención Primaria.
- Módulos de tarde en Atención Primaria.
- Manutención en guardias de Atención Primaria.
- Vehículos para atención domiciliaria en Atención Primaria.
- Jefatura del CCU.
- Guardia localizada del SAMU.
¿Es suficiente? No. Aún queda mucho camino por recorrer. Seguiremos trabajando y luchando para mejorar todavía más las condiciones laborales y profesionales de médicos y facultativos.
Sin embargo, creemos firmemente que estos avances beneficiarán a muchos compañeros y compañeras. Algunos lo notarán más, otros menos, pero supondrán mejoras reales para nuestra profesión y para el futuro de la Sanidad Pública.
Gracias a todos por vuestro apoyo, compromiso y unidad.
¡TODOS LOS MÉDICOS Y FACULTATIVOS, UNIDOS POR NUESTROS DERECHOS Y POR LA DIGNIDAD DE LA PROFESIÓN!


